Angustia de no-asignación y macrocontexto.
Apuntes para una clínica específica.

La irrupción de toda crisis denuncia un malestar subjetivo y desmantela los equilibrios forjados, reformulando la dinámica y la economía de los registros intra, inter y transubjetivo. Su eclosión devendrá en una ruptura que tendrá por destino una superación o una sutura.
La clave para superar la secuencia en la que se enhebran las sucesivas crisis se halla en la noción de apuntalamiento, pero en la versión con la que Kaës reformulara aquel concepto de cuño freudiano. En esta reformulación el apoyo de la pulsión sexual sobre las funciones vitales va a derivar en nuevos apuntalamientos: el de la pulsión sobre el cuerpo, el del objeto y del Yo sobre la madre, el de las instancias sobre las formaciones elementales y el de las formaciones generadoras del vínculo (identificaciones, imagos, complejos), sobre el grupo y la cultura.
De esta manera, el apuntalamiento se va a presentar en forma múltiple (sobre los términos antedichos), recíproca (entre el sujeto y los otros del vínculo, los grupos y las instituciones), y reticular (se inscribe en una red de formaciones intrasubjetivas e intersubjetivas). Y en su procesamiento encontraremos una secuencia lógica que enlazará a sus cuatro componentes: apoyo sobre una base originante, modelización, ruptura crítica y transcripción.
El apuntalamiento no se presenta sólo al comienzo de la vida, ya que en cada futura vinculación, el sostén y la información que provenga de los respectivos apoyos y modelizaciones lo nutrirán con sus aportes. Es que el apoyo transforma lo que sostiene de la misma manera que en los líquidos el continente modela el contenido. Y como es recíproco, ambos polos habrán de modificarse a partir del nuevo equilibrio forjado (por ejemplo, después del parto madre e hijo ocuparán de jure estos lugares, modificando así la ya caduca relación nonato-embarazada).
De este modo, el apuntalamiento de las formaciones generadoras del vínculo sobre el grupo y la cultura resulta decisivo para poder superar la corriente secuencial de crisis que asuela a los sujetos. Es que tanto los apoyos como las modelizaciones ofertadas a lo largo del proceso del apuntalamiento aportarán representaciones, afectos y deseos que irán a engrosar los psiquismos recíprocamente apuntalados.
Y como, según plantea Kaës, la historia de los sujetos es la historia de sus apuntalamientos, estos no podrían realizarse sin la participación de aquellos que los rodean, tanto en su carácter de objetos, de enemigos, de auxiliares o de modelos.
Los desarrollos sobre la transmisión intergeneracional de los trastornos psíquicos pusieron en cuestión la concepción endógena del psiquismo, gracias a la inclusión de sus condiciones culturales e intersubjetivas. Los traumatismos y los duelos colectivos carentes de elaboración revelaron la importancia de las funciones simbolizantes extra-subjetivas.
De este modo, el malestar en el mundo actual reflejado a través del caos identitario, los déficits de simbolización y las fallas en la subjetivación pueden rastrearse en los trastornos de la vida psíquica que trajo aparejada la posmodernidad con su arraigo en el neoliberalismo, desencadenando un individualismo a ultranza, la degradación de valores, ideales y el desfondamiento de las instituciones.
Los garantes metapsíquicos de la vida psíquica forman el marco y el trasfondo de ésta. Por tanto, las prohibiciones fundamentales y las leyes estructurantes, las marcas identificatorias, las representaciones imaginarias y simbólicas, los pactos y los contratos aseguran los principios organizadores del psiquismo y de las condiciones intersubjetivas sobre las que se apoya.
Por su parte, el concepto de garantes metasociales designa las grandes estructuras que enmarcan y regulan la vida social y cultural (mitos, ideologías, creencias, religiones, ritos, instituciones, etc.). Su función es la de garantizar una estabilidad suficiente de las formaciones sociales para dotarlas de una legitimidad incuestionable. Las caídas, las desorganizaciones y las recomposiciones de los garantes metasociales afectan a los garantes metapsíquicos generando nuevas inestabilidades, constituyéndose así en fuentes del malestar del mundo actual.
En las sociedades posmodernas el lazo social está en crisis, ya que las grandes ideologías y religiones ya no enmarcan las certezas, los sistemas de representación, los valores y las marcas de la acción colectiva. En esas condiciones las leyes y las prohibiciones que regulan las relaciones sociales e interpersonales se han tornado laxas, contradictorias, paradojales e inoperantes.
Según Freud “En ambos aspectos, como fenómeno automático y como señal de socorro, la angustia demuestra ser producto del desvalimiento del lactante” (Freud, S. 1927 pág. 130). Kaës pudo precisar un tipo de angustia que también se halla relacionado con el desamparo originario, pero que irrumpe cuando existe la posibilidad de no tener lugar asignado en un vínculo o en un conjunto. Por tanto, la angustia de que nada se asigne va acompañada por el intenso sentimiento de que la existencia misma está en peligro (Kaës, R. 1976).
Aquello que sucede a nivel vincular o grupal puede aparecer tanto en el terreno institucional como en el sociocultural. De esta manera, la crisis, la ruptura y la pérdida de los garantes metapsíquicos y metasociales pueden disparar de manera individual o colectiva angustias de no-asignación.
Esto es palpable entre los adolescentes, ya que para este colectivo la dimensión de futuro es central en su trabajo de reconfiguración psíquica. Por tanto, las amenazas de estas pérdidas conllevan para los adolescentes (aunque para los adultos también), un derrotero posible de inhibiciones, síntomas y angustias, algunas de ellas de no-asignación.
Algunos de los adolescentes que contaban con 18 años durante 2024 y que su vida como alumnos secundarios había sido de lo más abigarrada y versátil en la medida que tenían varias actividades extracurriculares en la propia escuela y, además, concurrían al gimnasio, se reunían con amigos para jugar o ver películas, perdieron esas características al iniciar el CBC.
Aquel despliegue energético ligado a estas actividades se vio de repente interrumpido, siendo reemplazado por un desgano y un desánimo sin aparente explicación. Ya no les entusiasmaban ninguna de sus actividades, les costaba estudiar y el tiempo que pasaban mirando su teléfono celular creció exponencialmente.
Cuando empezamos a trabajar esta temática su discurso sólo atinaba a identificar un bajón anímico sin causa específica, hasta que pudieron asociarlo con la problemática financiera de la UBA. Así pudo develarse el hilo de fantasías, anticipaciones y angustias que les generaba la noticia del posible cese de las clases por falta de presupuesto para el segundo cuatrimestre y un futuro cierre de la universidad.
No obstante, las raíces de la angustia se extendieron hacia el futuro cuando aparecieron los ejemplos de amigos que planeaban cursar sus carreras universitarias fuera del país. Este pequeño éxodo los confrontaba, no sólo con la idea de la soledad, sino también con las posibilidades de que su formación aquí no diera lugar a encontrar un trabajo acorde.
El desapuntalamiento por la amenaza de la pérdida de sus proyectos a futuro desencadenó el clima difuso de la angustia de no-asignación.
Y más allá de que el tema institucional por el momento parece haber quedado zanjado, a nivel subjetivo la incertidumbre no desapareció totalmente. Por tanto, la brújula de los tratamientos sigue apuntando hacia la búsqueda de nuevos apuntalamientos para seguir paliando la crisis. Seguiremos trabajándolo.
Bibliografía
Kaës, René (1979): Crisis, ruptura y superación. Cinco. Buenos Aires, 1979.
Kaës, René (1984): Apuntalamiento y estructuración del psiquismo. Revista de Psicología y Psicoterapia de Grupo, 15 ( ¾). Buenos Aires, 1991.
Kaës, René (1984): Apuntalamiento y estructuración del psiquismo. Revista de Psicología y Psicoterapia de Grupo, 15(2). Buenos Aires, 1992.
Kaës, René (1993)a: El grupo y el sujeto del grupo. Amorrortu. Buenos Aires, 1995.
Kaës, René (2007)a: “El malestar del mundo moderno, los fundamentos de la vida psiquica y el marco metapsiquico del sufrimiento contemporáneo”. Conferencia dictada el 16/4/07 en la AAPPG. Buenos Aires, 2007.Freud, Sigmund (1927): “Inhibición, síntoma y angustia”. Obras Completas, Tomo XIX. Amorrortu. Buenos Aires, 1979.
No responses yet